SOL
Hace 4.550.000.000 de años una nebulosa comenzó a comprimirse
a causa de fuerzas magnéticas y gravedad. Duró 50.000.000
de años. Cuando el centro estuvo suficientemente caliente por la
energía producida por el gas, paró de contraerse y comenzó
la fusión nuclear del hidrógeno. Durará otros
4.500.000.000 de años. Al gastarse el hidrógeno comenzará
a inflarse hasta el tamaño de la órbita terrestre formándose
una gigante roja con fusiones nucleares del helio, que durará otros
500.000.000 de años. Después se encogerá hasta el
tamaño de la tierra formándose una enana blanca y se enfriará.
Se compone de hidrógeno 71 %, helio 27 %, y 2 % de elementos
pesados. Gira sobre su eje una vez cada 27 días en el ecuador y
una vez cada 31 días en los polos.
Con una temperatura en el núcleo 16.000.000 K y una densidad
de 150 veces la del agua, los átomos de hidrógeno reaccionan
entre sí produciendo fusión nuclear con una potencia de 100.000.000.000
de bombas de hidrógeno de un megatón por segundo. Esta energía
sube a la superficie por radiación, pero llega a la fotosfera (parte
visible del sol) por turbulencia de gases.
La superficie solar expulsa chorros de materia a una altura de 4.000
km en 10 minutos. Estas erupciones producen intensos rayos X y partículas
energéticas que a veces llegan a la tierra alterando las ondas de
radio y produciendo auroras boreales.
Las manchas solares son áreas más frías de la
fotosfera y en general se dan en parejas con campos magnéticos opuestos.
Varían de más a menos y de menos a más en ciclos de
11 años.
La atmósfera solar, llamada corona, está compuesta de
varias capas de gases (electrones y átomos ionizados) con una temperatura
de 2.200.000.000º C, muy superior a la temperatura de la fotosfera.
El viento solar es la materia que fluye por el campo magnético
expulsado por el gas de la corona y puede ser detectado por el campo magnético
terrestre.